viernes, 31 de julio de 2020

VOLVER A MAZAPA DE MADERO POR EL CAMINO DEL RÍO


VOLVER A MAZAPA DE MADERO POR EL CAMINO DEL RÍO

                   Poema de Martín Mérida



En mi infancia recorrí lo que anoche soñé rumbo a Mazapa
Era espíritu de venado en busca de ser dado a luz desde el vientre imposible
Espíritu en pleno camino a orillas donde el río cantaba con vaivén serpiente
Espíritu ansioso de  regresar a Motozintla  sólo si dejaba de venado huellas  
Allá en Másatl-Apan hallarás a Concepción la virgen que hará concebirte
 —escribió un gavilán golondrino en el pizarrón del aire olor dulce de caña

¡Regrésa a tu casa niño!  —desde un  tembloroso zaguán 
expresó el diablo con máscara de viejo
El diablo no sabe que soy de venado espíritu con el mismo nombre del patrón del pueblo
Patrón obispo protector de tejedores
           También protector de mendigos
Y un venado es  mendigo a causa de coleccionistas de cornamentas
–dije para mi carmesí corazón de venado deseando ser de carne y hueso


Anoche  en mi sueño era  11 de noviembre  de mil novecientos setenta
Y algo con sabor  a lluvia sobre la lámina de la cocina 
Faltaba un kilómetro para llegar a Másatl-Apan cuando me detuve a platicar con un árbol de romerillo
 (Máslt-Apan como suelen pronunciar los pájaros con memoria de lengua náhuatl)
Más en un abrir y entrecerrar lo recorrido me encontré en el atrio de la iglesia de Mazapa:
           Olía a tamales de toropinto
           A madera de marimba
           A dulces de panela con cacahuate
           Y a atole colado de granillo


¡Regresa a tu casa niño! —volvió a decir el diablo desde una procesión repentina
Entremetiéndose en mi recorrido solitario
El diablo con máscara de viejo daba saltos retadores
Pero yo  le saqué la lengua lazándole un conjuro que me enseñó mi abuela
La procesión estaba  encabezada por una multitud de seres lúcidos y otros venidos del purgatorio
6 señores Kaqchikeles y 5 mochós con máscaras de moros cargaban un arco de flores
Arco que gritaba con lengua flores de manzanilla:
                                    Viva San Martín Obispo!
11 niños danzaban vueltos toritos alrededor del Santísimo
Santísimo transportado por el párroco de Motozintla
Padre cuya sotana olía a incienso de copal blanco y no a sólo incienso católico  
11 niñas vueltas ardillas voladoras tejían una alfombra con pétalos azules
¡Y 10 niños se habían transformado en venados frente a mi mirada!
Y el 31 de julio de 2020 desperté rezando una lágrima 
Rezando a mi venado ángel de la guarda




sábado, 25 de julio de 2020

SOBREVIVIENDO LEJOS DE LA CIUDAD DE CAÍN EN ESTOS DÍAS DEL 19 COVID


                        Por Martín Mérida



Volveré a vivir aun cuando en mis escombros dejé lo que se imponía del mundo adorador de maletas y artículos de decir en sus marcas Made in en la ciudad de Caín. Ciudad a la que sólo los muertos a causa del covid-19 han escapado. No obstante muchos hoy sobrevivan en el más allá del más acá, de ciudades donde todavía pretende imponerse la globalizadora ciudad de Caín. Por ello, hoy, 25 de julio de 2020,  en la calzada de las canoas del barrio san Antonio de la ciudad de Motozintla, Chiapas, México, mientras caminaba rumbo al gimnasio, le he preguntado al profesor Librado Alas, luego de responder a mi hola:
  --¿Hemos sobrevivido porque estamos ya muertos?
  --Todavía hay vivos de llevar la cicatriz de Caín aún en este más allá, porque para ser sobreviviente primero es necesario morir. Acuérdate: no es lo mismo vivir que sobrevivir. Humm. Hay también  quien se resiste a  la  evidencia de haber muerto para sobrevivir, y se cree vivo --añadió el profesor, de apellido de origen sefardí quien, hasta hace cuatro meses,  me daba prestados sus libros sobre filosofía estoica. En el último libro  prestado todavía no devuelto, Sófocles dice desde su “Moderación en el duelo”: “Esforcémonos para que el recuerdo de los seres que perdimos se nos vuelva apacible y alegre.”

Al entrar al gimnasio del más allá en el más acá me sorprendió ver al filósofo Lucrecio como instructor. Filósofo quien me expreso, mientras me dictaba una rutina de ejercicios:
  --Martín, ten cuidado porque aún en este más allá “hay gérmenes de numerosas sustancias que nos dan vida, y, al contrario, es innegable que vuelan por el aire muchos gérmenes de enfermedad y de muerte".
  --¿Y cómo hacer para que en esta ciudad no me sorprenda la ciudad de Caín  pretendiendo imponerse todavía?..
   --Cuando quiera imponerse con la fuerza de tu mente experimenta todo al revés  --aseveró el  filósofo jesuita zaragozano Baltasar Gracián quien se encontraba, a corta distancia, ejercitando las piernas (porque “más vale el buen ocio que el negocio”). Jesuita zaragozano de añadir: Si te encuentras en Motozintlacuando intente imponerse la ciudad de Caín, manifiesta con resolución: estoy en Altnizotom. Si en París: camino en Sírap. Si en un negocio como Ahurrerá: compro en árerruhA, en la iglesia: me reúno en la aiselgi, si hablas con Dios: hablo con soiD; etcétera. Pero ten cuidado con los palíndromos –concluyó.

Ya en mi refugio, dentro del café Kurimael, ubicado en Altnizotom, Sapaihc, Ocixém, de pronto me encontré escribiendo  esta vivencia en una arodatupmoc.

  

jueves, 11 de abril de 2019

FERNANDO ESTEBAN Y TÚ SON UNO MISMO EN EL COMPROMISO DE AMAR (O ALGO A PROPÓSITO DE LA CANCIÓN “FLUME” DE BON IVER)


Guadalajara, Jalisco.
Febrero 20 de 2014.
Carta abierta. 





Querida amiga, Lolis:

Es en lo absoluto bella la canción “Flume” de Bon Iver. Y Fernando Esteban Larrinaga Robles, al brindártela, una y otra vez quiere ser experimentado como  hijo de una madre única, bella y especial. Porque Fer se para frente a la realidad de carne, vida, mundo y espíritu, constituyéndote, e ipso facto se siente involucrado contigo. En breve: tu hijo —como bien sabes  se siente amado por ti (amado en el  profundo misterio de esa expresión de rebasar palabras y solipsismos). En efecto,  por ello Fer ahora y aquí, y más allá como más acá, se siente uno con el universo al constatarse amado. Porque tanto el Cosmos como  la Luz de nuestro asombro, serían nada si faltara el amor. Por eso el Gran Creador nos hizo para el proyecto de devenir humanos de amor y  porque sin ese fundamental ingrediente nos reducimos a polvo. Sin el amor el Cosmos y la Luz –y el misterio atrás de la Luz—desaparecerían.  No obstante, Lolis: la estructura de ser hijo de una formidable mamá como tú no se queda en el solipsismo (léase egocentrismo) pues es horizonte fundamental  que a Fernando Esteban levanta para ser un ser único e irrepetible para los demás. Al respecto, Fer explica: Soy amado –me aman—por consecuencia es ese el camino de levantarme para amar a los otros y todo lo demás.

Hoy, querida amiga, me permito dejarte aquí mi traducción de la canción FLUME. Canción de tanto  encantar a Fernando Esteban.  Por consecuencia, la traducción es responsabilidad mía, atreviéndome a sentir lo que mi amigo dice a través de esta mediación. Y toda vez que tengo certeza de haber escuchado  el trasfondo de esta bella canción de Bon Iver.

Ya casi para decirte hasta pronto, me permito insistir: El amor que llevas dentro para Fernando Esteban, es  amor  que, como árbol, florece en compromiso social (sino no sería amor. Porque sólo así, dice Fernando Esteban, al unísono de FLUME: “de orilla a orilla me muevo en el agua”). Y ese amor hace y  hará, para mayor alegría de mi amigo, que día con día lo experimentes como presencia inmortal y habitante de la casa del Gran Creador. Porque, insiste Fernando Esteban sintiendo lo que un ser inteligente recupera del instante de su nacimiento:

FLUME
“Soy para mi madre de sus ojos el niño, y eso es suficiente.  Con toda claridad  se puede  ver  en la ropa que porto. Ahora ya lo sabes: sólo el amor puede ser de ese color marrón. Lo anterior se siente cual ternura de  pegajosas plumas  en la estrechez.  ¿Sabes?.. El útero es como el cielo y la luna es como mi madre.  Por consecuencia: soy como mi ella. Ella y yo somos uno mismo… Entonces, de orilla a orilla me muevo en el agua. Nada más porque sólo el amor puede ser de color marrón.
Mientras bebo de los lagos, como una criatura silvestre,  abandonando el hilo de unión (marrona unión): sólo el amor puede ser de ese color. Color  como pegajosas plumas pasando por lo estrecho. En efecto, el útero es como el cielo, y la luna es como ella”.  

Lolis:
Recibe  mis bendiciones y un abrazo grande.
Martín Mérida.




 


lunes, 2 de julio de 2018

SUEÑO LÚCIDO DONDE EL VISITANTE HOY CUMPLE AÑOS

(Dedicado a ti Fernando Esteban Larrinaga Robles porque tu cumpleaños es hoy, pero también mañana y ayer donde el 2 de julio es música que cada día nos alumbra sintiendo que, por proyecto de Dios, naciste entre nosotros).


Traigo entre las manos las sandalias para agua como tesoro de ayudar a sentirse bien. Todavía no me las he puesto, pero ya presiento su “anfibia” comodidad. Estas sandalias se las heredé a mi amigo Martín Mérida y ese acto me causa alegría, pues bien pueden serle útiles para senderear en el agua. Martín insiste en que a mis sandalias le han brotado raíces y, por tanto, las ha sembrado en el terreno donde brotan historias y poemas. ¡Está bien! Pero, ahora le pertenecen aunque él me ha dicho ¡Estas sandalias para agua son tuyas!”.

Convengo con Martín cuando insiste en que los pies tienen historia y él está relatando una novela donde soy el protagonista principal. Novela donde son importantes todos los detalles.

Me pondré un momento estas preciosas sandalias para agua sólo por sentir la sensación del confort humano. Justo cuando comienzo a ponérmelas, desde su escritorio mi madre revisa algunos papeles. Me gusta ver a mi mamá anotando yo sé que no son sólo números o letras, pues en esos números y/o letras va dejando su corazón. Mientras trabaja, se encuentra escuchando las canciones que me siguen gustando. Al respecto, hace unos días le dijo a Oralia: •Estoy escuchando la música que le gustaba a Fer (pero en su interior expresó: corrijo, estoy escuchando la música que le gusta a Fer y en este momento canta Chris Martin del grupo de rock alternativo Coldplay).

Amo mis sandalias para agua de color rojo con negro. Las amé desde que leì en una promoción donde decía luego de anunciarse la marca: “Agarre y protección dentro y fuera del agua para moverse sobre rocas mojadas, lechos de ríos, canoas, kayak. Sandalias excelentes para las transiciones.”

Acabo de ponerme la correspondiente al pie izquierdo. Y para ese efecto, primero metí el dedo gordo en el dedo de la sandalia, así se acomodan más rápido los otros cuatro. En ese lapso, sin dejar de ponerme atención, mi amigo Martín Juega con Rocco mi perro a quien también le dieron permiso desde el Cielo para visitarlo en este sueño lúcido. Martín me dice desde el lugar donde juega con el perro: Si gustas te puedes llevar tus sandalias al Cielo. ¡Son absolutamente tuyas! Yo me pongo a reír al unísono con Martín.







sábado, 22 de julio de 2017

CARTA A MI TÍA EMPERATRIZ MAYORGA BARTOLOMÉ QUIEN HOY ADQUIRIÓ, POR COMPLETO, LA CIUDADANÍA DEL CIELO



Guadalajara, Jalisco.

Julio 22 de 2017.
   
Querida tía Emperatriz:



Apenas ayer por teléfono quedamos de vernos el próximo 2 de agosto, luego convenimos en la necesidad de siempre entregar nuestra existencia a Dios, nuestro señor, para perder toda especie de miedo. Su voz era muy bajita como en mis vacaciones de diciembre en Motozintla, cuando me manifestó su deseo de ya irse junto a abuelita Boni. No obstante, mediante la fibra óptica sus palabras se escuchaban nítidas y no se quejó de ninguno de sus malestares.
Apenas ayer dimos fecha a nuestra cita, pero resulta que hoy a las 11:45 de la mañana, decidió pasarse al paraíso.

 ¡Ah!.. ¡Preciosa de mi alma!.. ¡Tesoro por Dios permitido sobre nuestra Tierra Madre!:

Aunque ha terminado su sufrimiento causado por la enfermedad, y la sé en la habitación premio de los justos: su partida me hace sentir triste desde lo profundo del mar de mi alma.

“Mi vida se la entregué a Dios y a tu abuelita. Por ello no me casé (y ni falta me hacía. En verdad yo quería desde niña irme al convento). ¡Ah!..¡Tenía muy claro cómo mi mamá me necesitaría en su vejez! Y así pasó. Por cuidar a tu abuelita (no me arrepiento) renuncié a entrar a una orden religiosa porque, en verdad, todas mis amigas religiosas miraban muy clara mi vocación… Pero una de ellas me hizo darme cuenta que, por el momento, mi ser religiosa estaba en mi propia casa. Momento muy alargado, ni modo. Por más que ahora quisiera entrar al convento ya no puedo debido a mi edad. Bueno, desde otro punto de vista, siempre he sido una religiosa consagrada. ¿No?... ¡Dios es muy grande, Martín, y no ha de desampararme! (...)
Ahora, como bien sabes, vivo aquí donde nunca me falta el espíritu de tu abuelita, el Corazón de Jesús, La virgencita María de Guadalupe y San antonito. ¿Qué más puedo pedir?..”

Tesoro de mi corazón:

En la esquina ubicada entre la calle 6ª avenida sur y 3ª calle oriente de Motozintla de Mendoza, Chiapas, se encuentra la casa de adobe y techo de lámina. Casa parecida al Cielo donde usted vive junto a mi abuelita Boni, y acabo de cumplir seis años. Esta vez no me conduzco a su vivienda atravesando los patios interconectados de las moradas familiares, querida tía. No. En esta ocasión entro por la puerta contraria a la de la baranda (puerta de dar a la 6ª avenida sur, precisamente). Puerta pintada con un verde más fuerte que el verde de toda la casa. ¿Sabe?.. Me ha llamado mucho la atención cómo su poderosa y bien timbrada voz se escucha desde lejos acompañada por una mandolina. Bueno, usted toca varios instrumentos musicales de forma lírica. ¡Vaya! Usted me deja con la boca abierta cuando la escucho.
Entro:

¡Cuánto me gusta el olor del piso de ladrillo acabado de regar y barrer! ¡Ah!.. ¡Amo el olor del pan recién horneado mezclándose con el propio de turrones, y los dulces de cacahuate!
Me agrada mucho su casa donde se puede también percibir el café recién tostado, tía!
En este momento, en su casa se encuentran escuchándola, junto a abuelita Boni, mis hermanos y primos. Mientras canta, nombra a varios seres de la creación, comenzando por las estrellitas. Canción de la que todos cantamos (junto a la delgada y bien entonada voz de abuelita) el estribillo donde se repite dos veces: “Unos y otros son de Dios, pero los hombres al cielo van.”

"LAS ESTRELLITAS

Las estrellitas que están en el cielo:
Brillan. Brillan.
Brillan-brillan-brillan.
Los pajaritos que van por el aire:
Vuelan. Vuelan.
Vuelan-vuelan-vuelan.
Los pececitos que van por el agua:
Nadan. Nadan.
Nadan –nadan-nadan.

Unos y otros son de Dios.
Unos y otros son de Dios.
Pero los hombres al cielo van.
Pero los hombres al cielo van.

Los caballitos que van por el campo:
…"

Preciosa de mi amor:

¡Cuántos tesoros habitan en su casa donde decidí pasarme a vivir varios años de mi infancia! Tesoros vueltos historias de vida y cuentos narrados por usted y abuelita (con un tono capaz de mantener la emoción de la A a la Z):
 Tesoro horno para hacer el pan. Tesoro vitrinas llenas de globos, caramelos, pan de varios nombres, turrones con figuras de gatos y de perritos. Tesoro de orar junto a usted y abuelita, sin olvidar pedir amparo a nuestro Ángel de la Guarda. Tesoro altar desde donde nos miraban todos los santos del cielo. Y, otras maravillas como rifas de juguetes, hileras de revistas a dar rentadas por un precio mínimo, pero que a mí me daba prestadas (¡Cuánto lo agradezco!) Revistas donde eran imprescindibles: Memín Pingüin, Kalimán, Héroes de la mitología, Tarzán, Lágrimas y risas, Fantomas; etcétera. Eran tantos los títulos de revistas que no podía faltar la propia de Selecciones del Readers Digest. ¡Ah!.. Con cuánta ilusión los niños esperábamos los nuevos capítulos de nuestras revistas de preferencia. Revistas para leer en las gradas de su casa tan parecida al Cielo. ¡Viva Dios!.. Me ha tocado gran suerte: ¡Tengo una tía Emperatriz!

Bella de mi corazón:

Desde su pobreza, conllevada con dignidad, usted me hizo regalos de lo imposible a comprarse con dinero. Regalos invaluables de tan bellos. Fue pobre monetariamente hablando; es cierto. Pero: ¿quién cómo usted de llevar a Dios en el alma?.. Usted la siempre atenta a la voz de nuestro Maestro :“Felices ustedes los pobres porque suyo es el reino de los cielos (..) Bienaventurados los que sufren porque tendrán consuelo” (…)”



Tía, niña de 82 años, que nació en un 6 de mayo (el mismo día y mes del patrón de los niños cantores):


Una vez le leí un texto perteneciente al libro de Anthony de Mello, S. J: “¿Quién puede hacer que amanezca?” Y al terminar la lectura, usted me proporcionó su propia reflexión. ¿Recuerda?:

“MORTALIDAD

A un discípulo que pedía la sabiduría le dijo el Maestro: «Prueba hacer lo siguiente: cierra los ojos y trata de verte a ti mismo y a todo ser viviente arrojados desde lo alto de un precipicio. Cada vez que te agarres a algo para detener tu caída, entiende que ese algo también cae contigo… »

El discípulo hizo la prueba y ya nunca volvió a ser el mismo.”

Al terminar de leerle, luego de unos segundos, usted expresó mostrando también haber realizado la prueba con los ojos de la imaginación:
Uyyyyy –-exclamó--. Luego, repuso: Todo a lo que me pueda sujetar ha de romperse. Pero la caída es una levantada si me abrazo a Dios, nuestro señor.

Amada muchacha Emperatriz (también artesana rezandera de encantadores novenarios y de crear preciosos riscos y juguetes al niño Jesús):

Nunca deje de ser mi tía-amiga aunque desde hoy vive en el Cielo, se lo ruego.

Permanezca en la felicidad de los justos, bien se lo merece.

Su sobrino que le ama y siempre verle desea:

Martín Mérida