viernes, 17 de julio de 2015

EN EL PAÍS PUERCOESPÍN






EN EL PAÍS PUERCOESPÍN

(Dedicado a mi ahijado Enrique Pompilio Montesinos)

Poema de Martín Mérida


En el país Puercoespín
Donde son rojas las casas
Se sonrojan las rosas
Ante el rastrojo con espinas
Rastreando atardecer
De un niño puercoespín

En el país Puercoespín
Las espinas son flores
Y las flores espinas
De bella alteridad

En el país Puercoespín
Se enseña contra-ataque
Para vencer tijeras
De lo demencial







miércoles, 1 de julio de 2015

MUCHO OJO CON LOS “POLÍTICOS” A QUIENES LES IMPORTA UN PEPINO LA COMUNIDAD DE LAS VÍCTIMAS



Para partir de cimientos históricos y, de esa manera, luego abordar con bases la cuestión política, en relación con la Ética, hoy en mi clase de ÉTICA, PERSONA y SOCIEDAD que me encuentro impartiendo como curso intensivo de verano a 29 extraordinarios estudiantes (iban a ser 30,  pero uno de ellos tuvo que dejar la clase a causa de un imprescindible viaje a Perú) en el Tecnológico de Monterrey, campus Guadalajara: analicé, junto a ellos, las razones por las cuales los filósofos deciden tomar camino aparte de los “políticos”. De los “políticos." Sí.  En efecto, he puesto entre comillas  la palabra “políticos,” pues en el tiempo del gran maestro Sócrates los “políticos” olvidaron los lazos que hermanan a los seres humanos y les valieron  menos que un pepino, al decidir caminar en el horizonte de la manipulación y la mentira con tal de permanecer en el poder que corrompe y asesina. Y, desde entonces, los “políticos” hasta nuestros días  sólo se han llenado la boca de la palabra “Ética”  de manera pervertida, pues una política que pretende enlazar con la Ética y que no toma verdaderamente en serio a la comunidad de las víctimas del horizonte fratricida (desde el Neolítico hasta nuestros días)  solo ha conducido y conduce a la estupidez que bien podemos corroborar en muchos campos de la realidad social de nuestro México de hoy en día. Así, la muerte de Sócrates (una de las víctimas-símbolo inmortal de ser humano que atropelló y asesinó la mentira que pretende enterrar a la verdad)  no debe olvidarse nunca, como bien nos lo enseñó Platón e incluso Aristóteles: filósofos que de ninguna manera son perros muertos. 

Amigos: ¡Gracias por decidir ser políticos no de los  patanes que he puesto entre comillas!









  







martes, 23 de junio de 2015

TODOS SOMOS HERMANOS



Si nuestros horizontes intencionales de pensamiento lo permitieran, razonando de profunda manera, llegaríamos a darnos cuenta que somos todos hermanos. Y, por consecuencia,  la frase “todos somos hermanos” (que bien puede sonar a “religión”.  Corrijo: no suena a religión, es religión. Y es que,  amigos y compañeros de esta casa común que llamamos mundo, no hay de otra. En efecto: querámoslo o no, estamos religados. ¿No?.. Humm… Sí. Al respecto, quienes están peleados con el horizonte religión, incluso en su fundamental versión  ----e infinidad de  veces sin revisar la cuestión---- brincan como demonios cuando alguien dice “Todos-somos-hermanos“).  Debo aclarar, al mencionar  la palabra religión no estoy hablando aquí necesariamente  de instituciones religiosas; aquellas que si dejaran de hacerse idiotas en remolinos de estupideces, como el burro tras la noria, y se centraran en ser mediadoras de justicia junto a su maravilla ritual, otro gallo le cantaría al mundo. Claro: acostumbrado a actuar como neandertal, quien no ha aprendido a ser humano para cantarle como otro gallo al mundo, las razones egocéntricas le salen a flote con todo y sus efectos destructivos. Y, en mucho, por ello, nos cuesta comprender que somos animales políticos. Ante esa fatal incomprensión, aunque le demos vuelta a la cuestión política  y recibamos cursos de política, e incluso los impartamos y escribamos grandes tratados para luego terminar siendo miembros activos de las  farsas democráticas, nunca nos posicionaremos de nuestro ser político si no reconocemos (y hacemos vida) que originariamente política significó y tendría que seguir significando relación hermano a hermano. Por ello, el buenazo  de Aristóteles (el filósofo de Estagira, por supuesto y no cualquier Aristóteles) vituperó tanto a la amistad.  Al respecto, y como dice el dicho que no sé quién dijo, pero está bien dicho: “Los amigos son hermanos que viven en otra casa”.

No está demás aquí recordar que para no caer en sociologismos (todo ismo resulta una porquería) tendríamos que darle su lugar a la reflexión filosófica ante cualquier mirada pretensiosa de la verdad. O ante un sucio arrebato de intelectualidad  en “ensayos” sin fundamentos. “Intelectualidad” que los listillos y listillas cobran por millones ante las miopes miradas.

Bueno, además de lo que aquí dije sin pretensión de tener la verdad (tengo derecho a hablar), para mí resulta importante mostrar la foto donde aparezco con mi hermano Beto Cervera: amigo con el que coincido sobre todo en la búsqueda y aprendizaje de tradiciones milenarias de curación, como lo es la meditación; entre otros horizontes; por supuesto.

Reciban un abrazo fraterno de la fraternidad que busca “el cara a cara” en las relaciones humanas.