El viento, aunque magnánimo de
rebasar su fuerza de lo que estamos acostumbrados, me concedió permiso de
esparcir hacia los lugares sagrados del Padre de Bondad, las partículas de
estrellas de tu hijo, mi amigo-hermano Fernado Esteban Larrinaga Robles. En
efecto, el viento al principio parecía impedir, en la parte más alta de nuestra
amada montaña Iztaccíhuatl, sostenernos de pie mientras el frío casi congelaba
nuestras gargantas de tal manera que era difícil pronunciar sonidos. No
obstante, pidiéndole permiso a nuestro hermano Viento me incorporé sin
experimentar ningún sentimiento de miedo... Y más bien, escuchando desde la fuerza
del misterio que también soy viento, inicié la ceremonia de esparcimiento de
partículas de estrellas con palabras precisas y llenas de luz venidas desde lo
alto y no solamente de mi cerebro (al Gran Creador doy gracias). Y mis amigos
estudiantes, y los alpinistas de gran altura, respondían de pie, y sin miedo,
con excelso corazón, desbloqueando sus gargantas de los grados de frío bajo
cero:
En Espagne, l’adolescent est libre comme l’air
-
« Darons d’ailleurs ». Deux fois par mois, un de nos journalistes à
l’étranger explore la parentalité hors de nos frontières. Du
« laisser-faire » ou de la...
Hace 4 horas.