sábado, 26 de marzo de 2011

Para no navegar en el “Titanic planetario". (”Pour ne pas naviguer à bord du “Titanic planétaire” ).

Résumé.

[ Hier, 25 mars, j’ai eu l’honneur de présenter le philosophe et conteur François Vallaeys venu spécialement de France au Tec de Monterrey, campus Guadalajara, pour nous faire une conférence-conte intitulée: Bonté, responsabilité et durabilité. Voici mon commentaire à ce sujet :

Nous remercions la chaire universitaire Alfonso Reyes, toutes celles et ceux et plus particulièrement Violeta Sandoval qui ont rendu possible la rencontre avec le philosophe, frère de voix, François Vallaeys. ]

El día 25 de marzo, de este 2011, tuve el honor de presentar al filósofo y extraordinario cuenta-cuentos, François Vallaeys quien desde Francia vino al Tecnológico de Monterrey, campus Guadalajara, a brindarnos una cuento-conferencia titulada: Bondad, responsabilidad y sostenibilidad. Aquí dejo mis palabras:

Agradecemos a la Cátedra Alfonso Reyes y a las mediaciones de nuestro campus, en especial a Violeta Sandoval, por hacer posible este encuentro con el filósofo-artista Francois Vallaeys, quien es un hermano de voz. Hermano de voz reitero porque como dijera el poeta Jibran Jalil Gibran: “Sólo quien ha muerto puede decir algo en las páginas de la vida".

















Al escribir la frase anterior del gran Gibran, que quizás puede sonar grave, lo hago para expresar la necesidad de morir a las falsas pretensiones (las falsas pretensiones incluso academicistas) para no encubrir con nuestros actos la muerte real o simbólica del otro. Porque, como el mismo Vallaeys expresa: “Es necesario cambiar de mundo para que éste no desaparezca”.

Violeta Sandoval junto a Francois Vallaeys.


Y ojalá todos los que estamos reunidos aquí donde, queramos o no, también se desamarra el pasado y el futuro, seamos lo suficientemente autocríticos para negarnos a navegar en el horizonte del “Titanic Planetario” como nombra el filósofo Edgar Morin (citado en varias ocasiones por Francois Vallaeys) al mundo de hoy puesto en crisis. En efecto, sólo siendo autocríticos podremos poner nuestro granito de arena más allá de egocentrismos, narcicismos y enfoques etnocentristas. Hago votos para que a quienes verdaderamente nos concierne esta casa de estudios, con actos valientes nos neguemos a estar en el “Titanic planetario” y sintamos la necesidad de navegar con un corazón ético en un barco distinto. Con un corazón de saber enlazar las tres responsabilidades necesarias para no hundirnos: la responsabilidad moral; la responsabilidad jurídica y la responsabilidad global; pues como bien enfatiza el filósofo artista Francois Vallaeys, citando al poeta Paul Valéry: "El hombre sabe lo que hace/ Nunca sabe qué hace lo que él hace.” Palabras certeras éstas del poeta P. Valéry sobre todo, en lo que concierne a lo que aquí vengo diciendo, porque quizás muchas veces navegamos sin tratar de ahondar en el camino aunque éste bien pudiera llevarnos al hundimiento.


Apreciables estudiantes, profesores y público en general: por todos los motivos que nos trajeron aquí para escuchar la mirada ética de Francois Vallaeys, deseo que con una voluntad en pie desprendamos la fuerza necesaria para crear proyectos solidarios cifrados en la justicia.

Gracias.

La persona que estoy siendo con Francois Vallaeys.









Por último, les brindo mi poema El país de la mirada. Poema que se incluye en mi lbro "El país de la mirada," cuya primera edición fue publicada por Literaralia Editores y la Universidad Autónoma de Nayarit en el 2003:


El país de la mirada se descubre paso a paso

Ajeno a la guerra aparece con voces de lo intrépido

Asusta a quien no encuentra el mapa para hallarlo

Y es territorio sin aburrimiento de las horas

Y es un presente vestido de madrugada


El país de la mirada

nace si me uno a tus ojos

Y necesito de ti

para encontrar la voz del agua


El país de la mirada es como una ronda

que nos nombra niños sin fronteras

Ahí entramos al poema donde no falta

la sala donde se juega

2 comentarios:

Mariana Ramírez dijo...

Siento tremenda alegría al saber que más acciones se llevan a cabo para concientizar al público general, y sobre todo a nosotros los jóvenes (quienes hicimos que se desbordara el auditorio pues hasta en el piso estábamos sentados) que el deterioro de nuestro planeta ha sido provocado por culpa de nuestras acciones irresponsables.

Mediante el arte de los cuentos y la poesía de François se manifestó una gran atmósfera de asombro, ya que la increíble facilidad y sencillez con la que se expresó el gran filósofo y maestro de la vida, hizo que nuestros corazones se dieran a la tarea de escuchar con atención el llamado de nuestra madre tierra y de toda la naturaleza circundante, enseñándonos que debemos proteger ese cordón umbilical que nos une con ella, y que al cortarlo, estaremos condenados, pues rechazaríamos simplemente lo que somos, fuimos y seremos.

Camila Arroyo dijo...

sin duda, mi poema favorito.